martes, 19 de septiembre de 2017

La Pasá 2017, Carmona

lunes, 18 de septiembre de 2017

Fidelita Díez, por José Ramón Saiz Viadero

Un caso estremecedor de la Guerra Civil en Cantabria, aquí.

domingo, 17 de septiembre de 2017

All people



Para ir terminando este fin de semana largo dedicado a proyectos inconclusos.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Y el aroma del café nos hacía sentir como en casa

El otro día estuve tomando un café con Manuel García Alonso y Ángel de Diego Celis en el centro. De todos los temas que se pusieron encima de la mesa traigo aquí solamente uno, el que más tiene que ver con este blog.

La arquitectura montañesa anterior al s. XV, alineada con la del resto del norte, era de madera, frente a la de Europa del sur, en la que primaba la piedra. De madera no solo por la disponibilidad de la materia prima, sino también por la inmersión de nuestra cultura en el entorno: la casa se renueva como lo hace la naturaleza (en Japón sabido es que hay templos milenarios pese a que la madera con la que están construidos, la madera que da cuerpo al imaginario que representa el templo no tiene más de cien, de ahí que en Japón se proteja ante todo el conocimiento, al artesano capaz de reproducir la cosa antes que a la cosa misma). La edad moderna trajo muchos cambios. No por casualidad se llama moderna. Uno de ellos fue esta sustitución, este paso de la madera (autóctona) a la piedra (moderna). La arquitectura montañesa que conocemos, el estadio más antiguo que somos capaces de reconocer, las llamadas casas góticas o, entre paisanos, bajas, es producto en lo fundamental de estas nuevas coordenadas, lo cual no impide que determinados rasgos autóctonos (en oposición a modernos) se mantuvieran en el tiempo, como lo que aquí hemos venido llamando el cuadru o alma de madera que habita el interior de nuestras casas de piedra.

Lo mejor que se dice de un rey polaco en los albores de la edad moderna, de nombre imposible, es que trajo la piedra a Varsovia. Esta sustitución es uno de los goznes de la nueva era. Hay un hilo que enhebra todas las cuentas del paisaje europeo, roto cuando el piloto anuncia que estamos sobrevolando Pamplona; de inmediato el paisaje cambia y se abre paso el secarral. Cantabria forma parte de la frontera sur del norte.

Cabría determinar el porqué de esta sustitución de una materia por otra, y del ramal, estudiar el nuevo patrón constructivo, sus características, promotores, por qué se impuso, cuál era su meta o modelo ideal, si es que lo tenía, y si lo alcanzó, en cuyo caso habría que preguntarse si lo representa la casa montañesa canónica o no, etc., lo que de alguna manera implicaría saber, aunque solo sea por oposición, cuál es el patrón anterior (que quizá responda no tanto a un esquema impuesto como a unas constantes o modos de hacer), así como los elementos premodernos que incorpora la arquitectura moderna, por qué y de qué modo lo hace, etc., en un contexto noreuropeo.

Y lo más importante, urge localizar y estudiar todas las casas góticas (las que quedan) y conservar ("conservar es intervenir para actualizar", en palabras de Jaime Izquierdo Vallina) las más representativas mediante la elaboración y puesta a disposición pública de manuales procedimientales que faciliten reformas sostenibles (para propietarios y constructoras, en particular las locales de pequeño tamaño) y adquisiciones públicas puntuales (me viene a la cabeza una casa gótica en Ruente impresionante, en ruinas pero impresionante, que hasta hace poco estaba a la venta), además de proteger, llámese BIC o lo que sea, el conocimiento que explica la lógica de las casas, patrimonio inmaterial, puedo asegurar que todavía activo, que hay que cuidar como oro en paño porque es la semilla que permitirá renovarnos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

L´Asubiu

jueves, 14 de septiembre de 2017

Saludando

En anteriores entradas ya comenté que una tía mía cabuérniga saluda con alegría "¡olá!" (levantando y girando las manos, como quien lo hace con una pandereta para que suenen las sonajas, no agitándolas) y que en mi familia el saludo sorpresivo es "¡éi!" (te paras y departes) y "¡óu!" cuando es con algún conocido y no paras.

En gallego: "Pódese facer preceder o que é propiamente o saúdo por unha interxección que expresa sorpresa (agradábel) e alegría como Ola!, do que existen numerosísimas variantes (dende o portugués Olá! e o español ¡Hola! ao angloamericano Hello! e o alemán Hallo! ou o hawaiano Aloha!). Tamén aparece moitas veces Ai! Ei! Oi!, con variantes como o Hi! británico, o Hai! finés, o Hau! sioux, o Hei! noruegués ou o Oi! frisón." Henrique Harguindey en Sermos Galiza, aquí.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Castaño

Colindres tenía un árbol monumental, un castaño, el de la iglesia de San Juan, que es la que se levanta en el promontorio que se alcanza a ver desde la autovía, cuando cruzas el puente nuevo.

¿Antiguo árbol concejil? Probablemente.

Hay plátanos circundando el corru de la iglesia y algún otro árbol que parece nacido de una pepita. Este castaño era el único que estaba dentro. Alguien le había puesto un columpio, supongo que el cura. No lo utilizábamos, más por respeto al árbol que por cualquier otro motivo, por ejemplo vértigo, como era mi caso, que no toleraba los columpios. Solo subía a la iglesia de Colindres de Arriba cuando hacía buen tiempo. Por eso recuerdo su sombra: bocadillo y agua de la cantimplora de mi hermano, que sabía a metal, o botellín de naranja si era el día de San Juan, aquí.

De camino a Bilbao subimos el otro día Raquel y yo a la iglesia, al árbol.



Me sabía un nial.

martes, 12 de septiembre de 2017

Realismo soviético en Santander

El edificio de la Consejería de Sanidad de Cantabria, en Santander, refleja influencias realistas soviéticas. No conozco otro ejemplo entre nosotros. Debe ser de la época de Pumuki.

Pongo la única foto que he encontrado en internet:



Es una edificio a redescubrir.

Pongo a continuación arquitectura hermana de Varsovia, de los años cincuenta a los noventa (las fotos no están colocadas en este orden):

lunes, 11 de septiembre de 2017

El Centro UNESCO en Cantabria y el Archivo Lafuente

Fantástico Enrique Munárriz, periodista de El Diario Montañés, explicando lo que está pasando en torno a la sede de la UNESCO en Cantabria y el Archivo Lafuente. Balbona, no te echamos de menos.

"De materializarse esta propuesta de una vez por todas [Centro UNESCO en Santillana del Mar, vinculado a la Fundación Botín], se pondrá fin a una operación que lleva enquistada desde que el expresidente del Gobierno de Cantabria Ignacio Diego la anunciase en 2013. Pero los continuos incumplimientos de la comunidad autónoma con el Ministerio de Hacienda han dejado en ‘stand by’ la operación y han obligado a su puesta en marcha, al menos de forma temporal, en las instalaciones del Instituto de Patrimonio Cultural, en Madrid.

El Centro Internacional de Arte Rupestre tenía todos los parabienes de Patrimonio del Estado, que cedió «exclusivamente» el edificio del Banco de España para su uso a cambio del edificio del Archivo Histórico Provincial, situado en la calle Gravina de Santander, como se especifica en el Registro de la Propiedad.

A pesar de ello, Cantabria decidió dar marcha atrás y convertir esta instalación en la sede del Centro Asociado del Reina Sofía con el Archivo Lafuente como fondo permanente sin contar con los parabienes de su legítimo propietario.

No fue hasta siete meses más tarde, a menos de un mes de las elecciones autonómicas y municipales de 2015, y previa llamada de atención de la Administración central, cuando el por entonces consejero de Cultura, Miguel Ángel Serna, solicitó oficialmente por escrito el cambio de uso. Lo achacó a motivos sobrevenidos y pidió que rebajara sus exigencias para que el inmueble dejara de estar vinculado al Mupac y pudiera acoger el Reina Sofía o cualquier otra instalación cultural.

Esta situación todavía ha complicado aún más las relaciones con Hacienda. Y, a día de hoy, la delegación santanderina de los denominados Centro de Categoría 2 de Patrimonio Mundial de la Unesco, el séptimo del mundo, se encuentra instalada en Madrid.

Finalmente, en abril del año pasado se decidió proponer como futuro sede la localidad cántabra de Santillana del Mar, aunque poco o nada se ha avanzado desde entonces.

Aunque estas sedes no pertenecen directamente a la organización internacional, sí se benefician de su sello y su supervisión. Las otras seis, cada uno enfocado a una faceta, están en Baréin, Brasil, China, México, Noruega y Sudáfrica. España se añadió a la lista en noviembre de 2011, cuando la Unesco eligió la candidatura presentada por el Ministerio de Cultura, que entonces dirigía Ángeles González-Sinde.

El proyecto se apoyaba en Altamira, Atapuerca, los 43 elementos que hay en España declarados Patrimonio de la Humanidad (el segundo país del mundo con mayor número) y las 765 localizaciones con arte rupestre repartidas por toda la geografía."

Mucho me temo que también perderemos este tren. Y la culpa de nuevo la tendrá Yoko Ono.

Casa gótica en El Alta, joche del gato, escaparate montañés y setales en movimiento

(1)

Posible casa llana gótica de origen, en El Alta de Santander:



(2)

Joche del gato:



(3)

Colindres de Arriba:



(4)

Escaparate en Cabezón de la Sal:



Entradas relacionadas aquí y aquí, entre otras.

(5)



(De una exposición en la Biblioteca Municipal de Santander dedicada a Jan).

Los setales nos decían un vecino de Bejes (Liébana) que se mueven, que van dando saltos.

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