lunes, 24 de abril de 2017

No lo olvides

domingo, 23 de abril de 2017

Dos novelas del año

La primera, La vegetariana, de la surcoreana Han Kang, en la editorial Rata, aquí. Creo que todavía no ha llegado a Santander. Nosotros la compramos la semana pasada en la librería de mujeres de Madrid, al lado de la Plaza Mayor, y la acababan de recibir.

La segunda, Cadenas, aquí, de Xabier López López, original en gallego, en la editorial asturiana Hoja de lata.

Las dos son magistrales.

viernes, 21 de abril de 2017

Peregrino Lebaniego Digital

Aprovechando que la Puerta del Perdón se abre este fin de semana quiero felicitar a los responsables de "Peregrino Lebaniego Digital", una iniciativa de diez, tanto por lo que es como por las ideas que promueve. Mi más sincera enhorabuena.

jueves, 20 de abril de 2017

Casas góticas, románicas: marcadores. Bibliografía.

Las casas llanas, denominadas bajas entre nosotros, no sé por qué se dice o decimos que son góticas.

Es cierto que encontramos marcadores góticos (como las ventanas flamígeras), pero no lo es menos que también románicos (por ejemplo ventanas geminadas, como la que hay tirada en el portal de una casa cabuérniga con inscripción en la fachada del mil seiscientos y poco, fecha que probablemente esté indicando la de la última reforma realizada, que es cuando la casa quedó fosilizada, quizá porque a sus propietarios les ha parecido suficiente durante siglos, lo que invalidaría su condición fósil -porque seguiría funcionando correctamente como casa, hasta la fecha, que está en ruinas).

En otras ocasiones hemos defendido que para nuestras casas no valen los estrictos marcadores académicos al uso, primero porque el reciclaje de elementos arquitectónicos es constante (de piedra, de madera), lo mismo que la reedición de ideas (por ejemplo casas llanas en las que se aprecia la huella de un balcón eliminado porque no acababa de funcionar), lo que hace que aquéllo que vemos puede que proceda de otro sitio o que no responda a su cronología estilística (una casa llana relativamente reciente, por ejemplo), y segundo porque muchas de nuestras casas es probable que no posean marcadores entendidos en sentido clásico (y mirad, un rigor erudito más que nos quitamos de encima), o sí, en cuyo caso no los hemos sabido identificar correctamente.

Las ventanas tengo para mí que pueden ser un buen indicador: ¿Podríamos considerar la ventana ajada en un solo bloque el tipo más antiguo? ¿Por qué? ¿Por su sencillez, que, asociándola a los estadios más antiguos de desarrollo pasaría a ser primitivismo? ¿Y por qué, por qué estadio más antiguo de desarrollo, por qué desarrollo, acaso hay evolución, y si la hay por qué, por qué el primitivismo y por qué su lado condescendiente, la sencillez (condescendiente cuando se da en otros, cuando es propia la queremos elegida y signo de distinción)? Son preguntas retóricas, porque verdaderamente hemos encontrado casos de ventanas ajadas agrandadas a la fuerza que prefiguran las ventanas abiertas con sillería, con lo cual es innegable que un tipo (ventanas ajadas) es previo al anterior (ventanas de sillería), al menos en algunos casos. Sea como fuere, este marcador y otros pendientes creo necesario tratarlos fundamentalmente en clave interna, es decir, la ventana de sillería en relación con la ajada, y secundariamente con otras arquitecturas (desde el punto de vista cronológico y geográfico). Es probable que lo único que consigamos de esta manera, si acaso, sea ordenar los elementos, no datarlos, pero algo es algo.

Seguro que hay otros muchos marcadores potenciales. Pongo a continuación enlace al libro La construcción de la arquitectura románica (Institución Fernando el Católico, 2015) de Roberto Benedicto Salas, aquí, fundamental. Seguro que da pistas.

Orientaciones para desorientados

Hay varias cuentas de twitter cántabras que tienen tres tipos de entradas: las suyas, insulsas, casi todas dedicadas a tejer una red de relaciones extracorpóreas que es la que soporta los otros dos tipos; las promocionadas (una bici, un coche), que los twitteros suelen personalizar pero que no por ello dejan de llevar las marcas de la empresa, cosa de agradecer (el ir de frente); y las que siendo promocionadas los twitteros no lo dicen, que me parece a mí que son más de las que sospechamos.

Las redes sociales tardaron nada en trascender su carácter personal. Las cuentas de empresas primero y de las instituciones después están que echan humo desde prácticamente el minuto cero. Luego hay modelos mixtos: personas (o carátulas o nicks) cuyas cuentas son negocios en sí mismas. En Cantabria abundan de este tipo. Son a las que me refería antes. Hoy todavía nos puede parecer que se están aprovechando de nosotros, de nuestra candidez, pero esta sensación pronto pasará y nos parecerá de lo más normal que alguien nos manifieste su amistad para a continuación colarnos mensajes publicitarios, algunos no declarados, de empresas unos y otros institucionales. Nos movemos en zona de penumbra.

Lo que me preocupa (todavía, cabría añadir, porque también ésto pasará) es el modo como la administración se relaciona con estos negocios que no parecen serlo. Por ejemplo, ¿cómo se seleccionan qué cuentas para promocionar el Año Jubilar Lebaniego, si es que se ha hecho? ¿Qué contenidos se contratan? ¿Pagar a un grupo de twitteros jocosos para que hagan el Camino de tripada en tripada y nos lo cuenten es hacer buena promoción de este evento (el ejemplo no es real)? Como siempre, quizá es que no haya mucho más donde elegir, en Cantabria. Pero para eso está la administración: para promover, para facilitar la excelencia allí donde haga falta, que es en todas partes, como debe, y no para aprovecharse de los que se aprovechan (digo en términos generales).

¿Y qué entiendo por excelencia en este contexto? La mejora que nos cambia sin obligarnos a dejar de ser lo que somos.

miércoles, 19 de abril de 2017

Cócteles

"Todas las tardes hay en Madrid un gran cóctel que se celebra a la vez en muchos sitios en varias salas, en casi todos los hoteles. Todas las tardes, a partir de las siete, o a partir de las ocho, se encienden las luces de un salón, de todos los salones, y van llegando las damas hispanoamericanas, los hombres de negocios del Oriente Medio (...) la vieja señora de los millones, el caballero influyente (...) Es como el abrirse de los lotos en el estanque ese abrirse de los cócteles de cada tarde en la superficie de la ciudad, con velas rojas encendidas y un candelabro que ha perdido su pareja y unas menudencias de embutido y tortilla que van en las bandejas como si todas aquellas personas hubiesen pedido, de pronto, que les sirviesen las sobras de la despensa (...) la comida de los criados, y solo el whisky y el caviar, con su perfume, con su prestigio, traicionan esa falsa apariencia de provisionalidad y pobretería, de cosa montada con cuatro perras para salir del paso; el juego es así más excitante y esta toma de contacto del paladar con los sencillos manjares del pueblo ayuda a sentirse conocedor y vencedor de todas las clases sociales, gustador de todas las formas de vida, de modo que si uno ha elegido el confort y el lujo es solo por eso, por capricho de la elección, ya que las otras vidas siguen vigentes y barajadas dentro de la vida fastuosa que uno lleva. Es de buen tono esa vuelta continua a los gustos del pueblo que se ensaya cada tarde sirviendo el vino tinto junto al champán y el Vega Sicilia, haciendo que naveguen todos juntos en una misma bandeja (...) es de buen tono servir vino tinto y tortilla de patata a los cónsules y las estrellas, como sería una broma siniestra invitar con ese vino y esa tortilla a unos albañiles, a quienes solo se puede invitar decentemente a pasteles, porque con esa patata y ese tinto elegantes se está dando por supuesto que ninguno de los presentes tiene el vino y la tortilla como fórmula vital y que aquello puede representar una pequeña aventura gastronómica, y se está dando por supuesto, asimismo, que nadie, entre los asistentes al cóctel, ha tenido nunca nada que ver, ni en su infancia ni a lo largo de su vida, con la tortilla de patata, pues lo contrario sería enfrentarle con sus humildes orígenes, con sus vergonzosos principios, y esto no puede hacerse entre gente bien educada."

De Travesía de Madrid (Destino, 1966), Umbral, pp. 193-4.

martes, 18 de abril de 2017

Jardineras populares madrileñas

No es solo hacer (los vecinos) y dejar que se haga (la administración), es también no quitar (ni los vecinos ni la administración), respetar.

Entrevista a Menéndez Pidal sobre la UI de Santander

El CSIC franquista se creó de espaldas a la JAE republicana (en su librito inaugural, que tengo, lo dice expresamente) lo mismo que la UIMP franquista respecto de la Universidad Internacional de Verano de Santander. La Transición lavó la cara de la UIMP (y ésta ayudó a su vez a lavar la cara a muchos intelectuales y personajes de postín), que hoy se declara heredera del proyecto republicano, lo cual la honra, pero no así el CSIC, que sigue con la venda puesta.

Aquí entrevista de 1934 al primer Rector de la universidad de verano santanderina, Menéndez Pidal, con un collage que no tiene precio.

miércoles, 12 de abril de 2017

Intruders

La Feria de Abril en Cantabria.

"Torrijas de Semana Santa" en La Gallofa, cuando debemos ser los únicos en España que las comemos por Navidad, y no ahora. Es más sibilino, pero responde a lo mismo: las capas que estamos sumando a la cebolla, las agregaciones a ese modelo cultural nuestro que es un núcleo que se expande (también territorial), ya no son de cebolla.

Destrozo de ermita románica de San Julián, Liendo









A esta ermita primero la expoliaron y luego la han "acondicionado" imagino que para el Año Jubilar.

Así es como estaba el ábside el año 2011 (aquí):



Ahora no queda nada, salvo un pequeño paño con restos de pintura probablemente barroca que quizá esté tapando un mural anterior:



Restos de pared con revoque y elemento metálico tirados en el suelo:



Las piedras que les han sobrado a expoliadores primero y a obreros después están aparte, por si alguien se las quiere llevar, imagino:



El otro día me pasaron las fotos del destrozo de una ermita gótica. Ésta es románica. No hay límite.

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